El blog de BIBLIOMEDIA


Hoy os voy a hablar de una página que me parece muy interesante tanto por su planteamiento de innovación como por muchos de los materiales que ofrece en diferentes ámbitos del trabajo de las bibliotecas escolares. Se trata de Bibliomedia.

Muchos son los contenidos dignos de analizar aunque lo que más me interesa destacar en esta entrada son sus documentos sobre espacios y mobiliario en las bibliotecas escolares así como la atención que prestan al tema de la competencia informacional (ALFIN).

Merece la pena el esfuerzo de leer sus entradas (están en catalán) por la cantidad y la calidad de la información que ofrecen. Creo que merecería el esfuerzo de traducir algunos de sus textos para ponerlos a disposición de toda la comunidad educativa a nivel nacional en lo referente a la temática de bibliotecas escolares y la utilización de las TIC para la dinamización de su actividad.

Desde el blog de Bibliomedia se llega fácilmente al espacio de de innovacion educativa PUNTEDU. Muchos más recursos y reseñas a diferentes espacios sobre la temática de las bibliotecas escolares. No estaría nada mal que algunos de los responsables del tema en las diferentes comunidades autónomas revisaran este trabajo y ofrecieran espacios como estos de apoyo a la labor que los centros desarrollan en la temática de bibliotecas escolares.

Navegando por los distintos lugares podéis encontrar documentos de diverso contenido así como recopilaciones de intervenciones en diferentes congresos. Echad un vistazo a su directorio de webs de bibliotecas escolares.

Esperemos que algún día todo este trabajo se extienda por el resto de comunidades autónomas ofreciendo espacios y materiales que permitan una mejor formación de los docentes que nos dedicamos a la temática de las bibliotecas escolares.

Biblioteca Escolar CREA


Hoy os presento un material muy interesante que publicó la Junta de Andalucía sobre el tema de bibliotecas escolares. Merece la pena hacer un estudio detallado de los dos documentos porque nos aportarán muchas ideas sobre cómo organizar nuestro proyecto educativo integrando la  biblioteca como un centro de recursos.

Se trata de considerar la biblioteca escolar como algo más que un simple lugar en el que se almacenan libros y se tienen más o menos organizados. Este trabajo nos muestra una biblioteca escolar integrada en el proyecto educativo de centro en el que ocupa un papel principal como elemento fundamental en el desarrollo de diversas competencias básicas del alumno.

La organización de espacios, la selección de documentación, el expurgo, etc son procesos definidos en estas páginas. Junto a todos estos aspectos debemos completar nuestro proyecto con cuestiones como la formación de usuarios, la ALFIN, la coordinación de actividades y, como no, el fomento de la lectura. Se trata de que la biblioteca escolar se convierta en el eje coordinador de todos esos elementos trabados de forma coordinada por todo el equipo docente de un centro.

Plan de trabajo y autoevaluación de la biblioteca escolar.

 

Organización y funcionamiento de la biblioteca escolar. Tareas básicas

Biblioteca Escolar: un espacio de ocio


Hace algunos años tuve una seria discusión con el equipo directivo de mi centro sobre la necesidad de una biblioteca escolar de invertir recursos en crear un entorno agradable y cómodo para la lectura. Esa discusión me costó tener que renunciar a seguir con el proyecto pero me llevó a documentarme más sobre la necesidad de hacer nuestra biblioteca un espacio diferente y atractivo.
Suele cometerse el error de orientar la biblioteca de un centro educativo sólo a la cuestión de la lectura, olvidando la faceta de información y de formación. La biblioteca escolar debe ser concebida como un espacio físico y virtual en el que se coordinan la búsqueda y manejo de recursos informativos para todas las áreas y disciplinas que se imparten en el centro.
Otra de las funciones necesarias en una biblioteca escolar es la formación de usuarios. Nuestras bibliotecas deben estar normalizadas para facilitar el acceso de los usuarios al OPAC y posterior localización de los documentos. Esto les permitirá adquirir la habilidad de utilizar cualquier biblioteca del mundo en cualquier contexto y para ellos debemos enseñarles la utilidad de la C.D.U.

Pero los responsables de bibliotecas escolares debemos tener muy claro que atender a estas cuestiones no debe restar energías a fomentar la lectura como alternativa de ocio y disfrute. Es en este punto en el que se hace muy importante dotar a la biblioteca escolar de fondos documentales que sean atractivos a nuestros lectores por la calidad y la variedad de temáticas y formatos.

Cada vez es más frecuente encontrar en nuestras bibliotecas escolares, además de las novedades editoriales de turno, una sección importante de Cómic, un apartado de revistas de diversa temática y prensa diaria de información y deportiva. Mi experiencia como responsable me dice que este tipo de material suele atraer a los usuarios primero a la biblioteca como espacio físico, y después a los contenidos más “formales” que disponemos.

Tan importante como cuidar los fondos debe ser cuidar el entorno físico. Una biblioteca bien acondicionada climáticamente, decorada de una forma atractiva y dotada de un mobibliario versátil y cómodo será un seguro para que nuestros alumnos se acerquen a ella con una mentalidad muy distinta a la que entran en otros espacios educativos de nuestro centro. Debemos disponer de un mobiliario que se diferencie claramente de las típicas sillas y mesas del aula porque eso hará que los alumnos identifique el espacio de la biblioteca con un lugar en el que se van a hacer “otras cosas”.

La solución ideal para los espacios suele ser la de crear distintas zonas de uso de la biblioteca: gestión, lectura, trabajo y de ordenadores. Para separarlas suele ser muy útil la utilización de los estantes con los libros que deben ser abiertos y bajos para facilitar poder hojear los documentos.

Afortunadamente en el mercado existen materiales de calidad a un precio razonable que nos permitirán cambiar nuestro mobiliario por una cantidad económica asumible. Creo que invertir parte de los fondos en este tipo de acciones aporta a la larga beneficios enormes en el uso y disfrute de ese espacio.

En muchas bibliotecas escolares se suelen gastar casi todo el presupuesto en la actualización de fondos. Si esa adquisición no se realiza desde una perspectiva muy práctica puede ocurrir que acabemos llenando nuestras estanterías de materiales muy modernos pero que nuestros lectores no utilizan.

En cualquier caso conviene estudiar bien las posibilidades que nuestro centro ofrece y el presupuesto con el que contamos. Una buena planificación suele ser garantía de éxito pero la improvisación y la falta de consenso pueden dar al traste con un proyecto de biblioteca estupendo.