AbiesWeb por fin


En Murcia falta ya muy poco para poder trabajar con este recurso, hemos comenzado a ver una versión de pruebas y espero que en poco tiempo comenzaremos a funcionar en los centros escolares de toda la región.

En el tercer trimestre el Centro de Profesores ha previsto la realización de un curso de iniciación que estoy seguro que va a tener mucha demanda. Estoy preparando los contenidos con los que vamos a trabajar y ya os iré informando de todo lo que vaya aconteciendo.

Para abrir boca os paso enlace al curso de AbiesWeb del ITE que es el que yo estoy utilizando como punto de partida. Iré colgando enlaces nuevos de lo que me vaya saliendo.

 

Curso de iniciación a bibliotecas escolares y gestión AbiesWeb

AbiesWeb en Murcia: Educarm

Manual de la Junta de Extremadura

 

 

Cuestiones varias sobre bibliotecas escolares y recursos TIC


Varias son las cuestiones que quiero reflejar hoy escribiendo un post en mi blog. Ante todo dar las gracias a todos los que dedicáis vuestro tiempo a leer estos textos. Ayer fueron más de 500 entradas procedentes de diversos buscadores, enlaces y accesos además de diferentes países. Muy especialmente quiero agradecer la lectura a los visitantes de México y Argentina junto a los españoles, aunque también tengo que saludar a lectores de Chile, Estados Unidos, Guatemala, Colombia, Venezuela, Honduras, Perú, Costa Rica, etc. Recibo visitas de todos los países de habla hispana y eso es una muestra importante de la relevancia que en esos países tiene el tema de las bibliotecas escolares.
Desde España miramos con envidia ese desarrollo, sobre todo en los últimos tiempos en los que la falta de inversión de nuestra administración en educación ha afectado de manera muy importante al trabajo de las bibliotecas escolares. El panorama es desolador ya que no se invierte dinero para la renovación de materiales, no se ofrecen cursos de formación a la altura de las necesidades y los planes de las administraciones casi han desaparecido.
Este blog surgió hace ya algunos años como un complemento a mis cursos de formación sobre abies y bibliotecas escolares y pasó a convertirse en una recopilación de materiales sobre esta temática.
Hace ya algunos meses que mi trabajo se ha centrado en la recopilación de información sobre las biblioteces y sobre los diferentes recursos TIC para uso de los profesores. Para poder llevar adelante esta tarea utilizo la curación de contenidos desde scoop.it y la difusión de estos trabajos mediante las redes sociales en mi perfil de linkedin, tumblr, facebook y twitter (@bibliotescolar). Espero que os resulte interesante y útil gran parte del material que ofrezco en estos lugares.

Aprovecho también para enlazaros un blog sobre cuestiones de IOS que me ha parecido muy interesante y del que podemos sacar bastante información.
Un saludo y ya sabéis que estoy a vuestra disposición para lo que necesitéis.
Saludos

manzana mágica

Colaboración entre biblioteca escolar y municipal


Llevaba ya algún tiempo pensando escribir algo sobre este tema cuando recibí un correo de Eduardo Ares (La vida es cuento) preguntándome sobre el tema. Como te prometí allí voy a exponer lo poco que sé y lo que pienso al respecto.

Lo primero que conviene es aclarar las diferencias entre ambos conceptos. Bibliotecas ecolares y municipales son diferentes porque parten de principios distintos y porque tienen funciones distintas. Esto no quiere decir que no tengan puntos en común ni que no se pueda trabajar conjuntamente, más bien es todo lo contrario. Creo que ambas se pueden aportar muchas cosas mutuamente si se establece una verdadera colaboración y eso beneficiará en gran medida tanto a nuestros alumnos como al resto de la comunidad de la localidad en la que trabajamos.

Para hacer un buen plan de colaboración es imprescindible definir las funciones de cada una y establecer claramente los servicios que se atenderán por separado y en conjunto. Esa labor sólo es posible cuando existe una comunicación directa y de plena confianza entre el responsable de la biblioteca escolar y las personas que gestionan la biblioteca municipal.

La biblioteca municipal cumple una función social de acercamiento de materiales a todos los ciudadanos. Su función básica está en hacer accesible la información de todo tipo a todos los habitantes de un lugar en todo tipo de formatos. La acción social de la biblioteca municipal está establecida desde hace mucho tiempo y su carácter público le permite acceder a recursos y a medios inalcanzables de otro modo para los habitantes de cualquier pequeño rincón de nuestra geografía. En otras palabras, la biblioteca municipal iguala a todos los ciudadanos en su acceso a la información poniendo a su alcance todo aquello que por cuestiones geográficas o económicas no es accesible a una parte de la sociedad.

Las bibliotecas municipales llevan mucho tiempo realizando esa importante labor con profesionales altamente cualificados y en coordinación con otros como bibliotecas regionales o nacional que le permiten ofrecer servicios como el acceso a cualquier tipo de fondos de cualquier otra biblioteca pública. Queda claro que la función básica de la biblioteca municipal es hacer accesible la información en cualquier soporte y la labor de fomento de la lectura.

La diferencia fundamental con la biblioteca escolar es el matiz educativo de esta última. Una biblioteca escolar debe ser un centro de recurso educativos que ponga al alcance de profesores y alumnos instrumentos que faciliten su aprendizaje y que le enseñen a acceder a la información, manipularla y reelaborarla para difundirla. Mientras que una biblioteca municipal tiene como base el fomento de la lectura como placer y deleite la escolar tiene su base en la búsqueda y uso de la información.

Todo esto se ve reflejado en el número de documentos que suelen encontrarse en una y otra biblioteca de modo que en las primeras suelen predominar los materiales de lectura y ocio mientras que en los segundos deberían ser los documentos informativos los más abundantes.

El primer error que se suele cometer en las bibliotecas escolares suele ser el de intentar aplicar el modelo de biblioteca municipal a nuestra biblioteca escolar. Es frecuente encontrar bibliotecas escolares que realizan una gran labor de fomento de la lectura pero lo hacen olvidando la parte de formación de usuarios y de alfabetización. Además cuando se realiza esta labor de fomento de la lectura es frecuente que olvidemos precisamente acudir a aquellos que llevan muchos años de experiencia en este trabajo: las bibliotecas municipales.

Lo que defiendo no es que la biblioteca escolar no debe trabajar para el fomento de la lectura y como placer sino que esa no debe ser su función principal y que si vamos a desarrollar un plan lector realmente eficiente deberíamos aprovechar el trabajo ya realizado por las bibliotecas municipales.

En la línea opuesta está la cuestión de la alfabetización informacional. Cuando las bibliotecas municipales afrontan este tema y la formación de usuarios deberían tener en cuenta la experiencia de las bibliotecas escolares en labores pedagógicas y en instrumentos que permitan a los alumnos y demás lectores buscar información, seleccionarla y manipularla para hacerla útil a nuestros objetivos.

Conozco algunos casos de bibliotecas escolares que trabajan en colaboración con redes municipales de bibliotecas con resultado diverso. Es importante tener en cuenta los siguientes puntos.

Una biblioteca municipal suele tener mayores recursos económicos que la escolar, además tiene acceso a una gran cantidad de documentos de otras bibliotecas (regional, nacional, etc.) a los que nuestros alumnos podrán acceder de una forma sencilla si tenemos un programa de colaboración.

Normalmente los responsables de biblioteca no suelen ser especialistas en biblioteconomía y eso les dificulta mucho la labor de catalogación y de creación de nuestro OPAC. Una buena colaboración con la biblioteca municipal puede hacer que algún especialista nos ayude en esta cuestión acelerando el proceso y aplicando criterios profesionales desconocidos para el profesor responsable de la biblioteca.

Las bibliotecas municipales suelen estar en contacto con personas que se dedican profesionalmente al fomento de la lectura y suelen estar también en relación con escritores que pueden venir a presentar sus libros y trabajarlos. Esta colaboración puede hacer que unos y otros también puedan venir a nuestros centros a desarrollar esa labor con el consiguiente beneficio para nuestros alumnos y enriquecerá nuestra faceta de actividades.

Las bibliotecas municipales suelen disponer de espacios adecuados para realizar actividades de todo tipo y una colaboración estrecha nos permitirá usar todos esos recursos a los que no tendríamos acceso sólo con nuestro centro.

Las bibliotecas escolares suelen funcionar sólo en horario escolar y permanecen cerradas por las tardes. La colaboración con las bibliotecas municipales puede hacer que ampliemos nuestros horarios de atención a los alumnos con personal contratado por la administración lo que redundará en beneficio directo de nuestros alumnos que podrán disponer durante más horas de los servicios de nuestra biblioteca, algo imposible de alcanzar con horarios docentes.

Pero a cambio de todo eso la biblioteca escolar también tiene muchas cosas que ofrecer a la municipal, veamos algunas:

Las bibliotecas escolares suelen estar repartidas por todo el municipio lo que ofrece a la biblioteca municipal acceso a locales acondicionados perfectamente en barrios, pedanías y otras zonas más alejadas a las que sólo se podría acceder de modo muy precario mediante autobuses biblioteca. Disponer de todos estos locales permite a las bibliotecas municipales acceder a una gran cantidad de población en sus propios barrios y así descongestiona su propio espacio.

Un programa de colaboración con las bibliotecas escolares permite acceder a fondos muy específicos sobre las materias de estudio de los alumnos. Las bibliotecas de los departamentos didácticos y ciclos educativos han seleccionado durante años aquellos documentos más útiles tanto para la preparación de clases por parte de los profesores como para el aprendizaje de los alumnos. Frente a la gran cantidad de materiales que suele haber de forma dispersa en la biblioteca municipal los usuarios pueden acceder de una forma mucho más sencilla a información concreta y útil.

Las bibliotecas municipales podrán desarrollar actividades de formación de usuarios y de ALFIN contando con los especialistas de los centros educativos. Ellos pueden aportar materiales e instrumentos que usan habitualmente de las aulas y que pueden también ser aplicados para todos los usuarios de una biblioteca municipal. La colaboración puede llevar a que la biblioteca municipal organice cursos de alfabetización a personas mayores o a colectivos sociales más necesitados y para ello no tendrá que ir demasiado lejos ya que dispondrá de especialistas y de recursos en las bibliotecas escolares.

Las bibliotecas municipales accederán directamente a alumnos y padres sin necesidad de campañas de difusión de su trabajo. Unas simples jornadas de puertas abiertas por parte de la biblioteca municipal realizadas con la coordinación de las bibliotecas escolares puede hacer que cientos de niños y padres entren a la biblioteca y conozcan sus servicios y sus medios. Esta colaboración puede llevarles a la creación de una escuela de padres en colaboración con el centro educativo que permita seleccionar aquellos fondos más útiles para la educación de sus hijos en cuestiones relativas tanto a la escuela como a cualquier otra faceta de su actividad como padres.

En la misma línea, la colaboración puede hacer también que se establezcan programas de acompañamiento a alumnos y de técnicas de estudio. Los profesores podrán aportar la parte técnica más alejada de las funciones de la biblioteca municipal mientras que esta última podrá ponerles en contacto con especialistas o materiales inalcanzables para un centro escolar solo.

Como ya he dicho esta colaboración podrá permitir que nuestros alumnos disponga de la biblioteca escolar abierta en horario vespertino sin tener que desplazarse a la biblioteca municipal que se puede encontrar lejos del lugar en que vive el alumno.

Para una buena colaboración es imprescindible que nuestra biblioteca esté normalizada siguiendo los criterios de organización de cualquier biblioteca y para ello podemos servirnos del asesoramiento de los especialistas que trabajan en la biblioteca municipal. Por supuesto debe estar centralizado el control de usuarios de modo que sirva tanto para un servicio escolar como municipal y para ello será necesario usar un programa de gestión de fondos y usuarios común.

La elaboración del plan lector podremos realizarlo en colaboración con la biblioteca municipal intentando acceder a los recursos que ellos tienen tanto materiales como personales, frente a esto seremos nosotros los que aportemos recursos en la realización de actividades de formación y de alfabetización organizadas por la biblioteca municipal.

Por último, para un trabajo eficaz es imprescindible un plan consensuado y desarrollado por ambas partes en el que se valoren las cosas positivas pero también se tenga en cuenta aquellos aspectos que pueden suponer un problema, como el deterioro de materiales por el mayor uso. Los equipos directivos de los centros deben ser conscientes de que esa colaboración supondrá una pérdida de autonomía y una adaptación a los sistemas de organización de la biblioteca municipal a cambio del acceso a fondos y recursos mucho mayores a los que un centro escolar puede llegar normalmente.

Como en todo la colaboración aportando lo mejor de cada aspecto será la clave para que un recurso como la biblioteca escolar pueda ser usado de un modo mucho más eficiente por toda la comunidad y, principalmente, por nuestros alumnos. Debería ser obligatorio que nuestros centros escolares ofrecieran en horarios vespertinos las instalaciones para disfrute de toda la comunidad ya que son bienes públicos, en lugar de permanecer cerrados e infrautilizados. Eso sí, a cambio las administraciones deberán tener en cuenta el mayor deterioro en las instalaciones escolares que estos planes conllevan para dotarlas de recursos económicos suficientes para repararlos.

El papel de la administración en el desarrollo de las bibliotecas escolares


Surge este post después de la lectura de la entrada del Plan de lectura y bibliotecas escolares en red de Albacete, sobre la situación de presente y futuro en esa comunidad.

Mi contacto con bastantes bibliotecas escolares de Murcia y de Andalucía (sobre todo Almería) me lleva a considerar que la situación que se describe para Castilla-La Mancha no es muy diferente de la del resto de España. Dos son los problemas que, a mi modo de ver, nos mantienen en esa situación y sobre los que escribo aquí.

Somos conscientes de la importancia de las bibliotecas escolares y el papel que deben jugar en la dinamización en la escuela para crear un nuevo modo de enseñar. Son muchos los autores que hablan de esa evolución desde la biblioteca tradicional como centro de lectura y depósito de información hasta la nueva biblioteca 2.0 integrada en el proceso de enseñanza-aprendizaje como verdadero centro intregrado de recursos (BECREA). Ese concepto educativo es el que da verdadero valor al concepto de escolar en la biblioteca y lo que la diferencia del resto de bibliotecas públicas a disposición de todos.

Si lo tenemos tan claro y sabemos de la mejora que supondría en nuestros centros educativos una biblioteca escolar así ¿Por qué nuestras bibliotecas escolares siguen sin alcanzar esa evolución?

Para mí el problema se centra en el papel que juega en todo esto la administración pública, tanto el estado como las comunidades autónomas. Sin un estado capaz de realizar un plan general de bibliotecas con las que coordinar el trabajo de todas las comunidades autónomas y en el que se aprovechen los avances parciales que se producen en unas comunidades para extenderlo a las demás, no lograremos que las bibliotecas escolares acaben siendo lo que deberían. Mientras en España las competencias educativas sigan dependiendo exclusivamente de las CCAA cada una seguirá dando palos de ciego repitiendo errores. Esto no quiere decir que no sea positiva la descentralización de la gestión educativa, lo que impide su eficiencia es el que no exista un estado capaz de establecer unos mínimos comunes en planes que afectan a todos los ciudadanos, independientemente del territorio en el que vivan y que garanticen unos mismos derechos y servicios para todos.

Sólo un país con un concepto de estado capaz de establecer unos mínimos comunes para todos será capaz de generar un plan de desarrollo de las bibliotecas escolares que les permita llegar a ser lo que aquello que nuestros centros educativos necesitan. En España seguimos pensando que son los territorios los que tienen derechos en lugar de los ciudadanos. Y esto sería extensible hasta hacerlo desde una política europea.

Pero aunque este problema lo solucionáramos aún nos quedaría por resolver el más importante. Por mucho que tengamos una administración capaz de coordinar un plan nacional de bibliotecas, sin una inversión en recursos materiales y humanos verdaderamente importante y eficiente no lograremos nada.

Invertir en educación es invertir en futuro, mucho más en momentos de crisis como el actual. De todas las inversiones la más rentable, sin duda alguna, es aquella que permita hacer las bibliotecas escolares auténticas gestoras de los recursos educativos de un centro escolar.

Un plan de bibliotecas escolares deberá dotar a los equipos de bibliotecas de presupuesto para actualizar sus fondos y modernizar sus medios digitales (ordenadores, wifi, soportes de libros digitales, etc), pero deberá, sobre todo, disponer de equipos de profesores capaces de dinamizar la biblioteca, generar recursos educativos y fomentar la lectura. Para conseguir que el profesorado aproveche al máximo las potencialidades de nuestras bibliotecas es imprescindible invertir en formación. No podemos seguir pidiendo a los docentes que den sus clases, corrijan sus exámenes, preparen sus materiales y, a la vez, dedique parte de su tiempo y su dinero en auto-formarse sin ningún tipo de incentivo ni económico ni profesional.

No podemos pretender que las bibliotecas escolares avancen sin profesores que tengan suficiente horario lectivo para dedicar a la organización de la biblioteca, a la creación de recursos educativos y  atención al resto de la comunidad educativa. Las bibliotecas escolares necesitan equipos docentes con dedicación plena a su labor para que ofrezcan recursos al resto de la comunidad educativa.

Hasta ahora el desarrollo de las bibliotecas escolares se ha producido gracias a un puñado de profesionales que hemos dedicado un enorme esfuerzo extra a formarnos, convencernos y convencer a nuestros compañeros de la necesidad de este cambio. Es ya la hora de que sea la administración la que tome el relevo creando planes de formación y generando recursos que extiendan a todo el profesorado la labor del nuevo profesor.

Los profesores nos enfrentamos al reto de educar ciudadanos que utilizan la tecnología de modo natural. Tenemos que ser capaces de motivarlos en un entorno educativo muy poco atractivo a priori para ellos y todo eso desde la diversidad. El papel dinamizador y orientador del docente ante este nuevo alumno sólo será posible si contamos con recursos educativos y medios. En este punto es en el que las bibliotecas escolares pueden ofrecer una gran ayuda. Los que apuesten por este modelo educativo acabarán triunfando, los que pierdan este carro están abocados al fracaso.

Nuestro gran reto es el de enseñarles para que puedan solucionar problemas que todavía no se han creado. Tenemos que hacerlos capaces de modelar su propio proceso de aprendizaje y mejorar su capacidad de organizar y utilizar una información muy variada en contenidos y en fuentes.