Biblioteca escolar y nuevas alfabetizaciones. Mónica Baró


Os dejo este interesante (como siempre) artículo de Mónica Baró.

baró

La competencia informacional en el aula


Surge esta reflexión a partir de la atenta lectura del artículo de “La competencia informaciona en la enseñanza obligatoria a partir de la articulación de un modelo específico” de Anna Blasco Olivares, Gloria Durban Roca, en la Revista Española de Documentación Científica nº monográfico, 100-135, 2012 que podéis encontrar pinchando aquí.

Hace ya algún tiempo que sigo el trabajo de los compañeros en Cataluña sobre el tema de competencia informacional porque creo que aportan un planteamiento muy interesante y útil. El artículo realiza una tarea estupenda delimitando y definiendo el concepto de competencia informacional frente al resto de competencias y en conexión con la competencia digital, con la que suele llegar a confundirse.

Es cierto que la definición que establece la ley en este término resulta ambiguo puesto que en ocasiones suele confundirse con su aspecto púramente digital, mientras que otras veces hace referencia a un concepto mucho más general sobre lo que supone la necesidad de localizar la información, procesarla y reproducirla posteriormente como proceso fundamental que los alumnos deben realizar para desarrollar su aprendizaje.

El artículo incide mucho en el aspecto transversal al que debemos prestar atención si verdaderamente queremos trabajar esta competencia en nuestra labor docente: no se trata de algo que podamos realizar de una manera aislada sino que requiere la colaboración de todo el equipo docente. Es en ese punto en el que cobra un papel primordial la biblioteca escolar como depositaria de materiales, poseedora de mecanismos de acceso a la información y generadora de proyectos integrados que impliquen a todo un centro educativo.

Va situando el artículo el papel que la competencia informacional tiene junto al resto de competencias en su función de competencia comunicativa, metodológica, personal y las que permiten convivir y habitar el mundo. Todo esto queda, por supuesto inserto en un concepto de información que va mucho más allá de lo puramente digital puesto que engloba todo tipo de comunicación (verbal, no verbal, escrita, oral…) que debe ser trabajada sin menospreciar la importancia de la comunicación digital, muy cercana a los alumnos que viven como auténticos nativos digitales.

El artículo incluye un plan de trabajo que posibilite a los profesores una reflexión sobre su práctica docente hasta llevarle a un cambio sustancial en el modo de trabajar que implique subordinar los contenidos a la consecución de las competencias, lo que no quiere decir que nos olvidemos de ellos. Para lograrlo propone un modelo de trabajo que puede suponer una base sobre lo que arrancar para aquellos que están menos familiarizados con estos contenidos.

El trabajo por competencias es un modelo impuesto desde la administración pero que no ha tenido en cuenta el grado de conocimientos que sobre la materia tiene una gran mayoría de docentes. Son muchas las programaciones que ya incluyen este modelo sin que en realidad esté suponiendo un cambio significativo en el modo de trabajar en el aula con los alumnos.

Cuando hace ya algunos años los profesores comenzamos a usar conceptos como objetivos, criterios de evaluación y calificación o grado de consecución de objetivos ya pasó algo similar a lo que está ocurriendo hoy en día puesto que la incorporación fue teórica pero debieron pasar muchos cursos antes de que se produjera un verdadero cambio en el modo en que muchos docentes fuimos cambiando nuestro modo de dar clase (otros ni siquiera han llegado a ese primer cambio aún).

Lo cierto es que si la administración quiere que se produzca un cambio verdadero en el sistema de enseñanza que repercuta de forma positiva en el aprendizaje de nuestros alumnos deberá realizar una fuerte inversión en los centros escolares públicos tanto de primaria como de secundaria dotando de medios suficientes y desarrollando auténticos planes de formación que resulten atractivos a los profesores por la calidad de los contenidos y la aplicabilidad directa en el aula.

Y todo eso deberá ir apoyado por materiales de trabajo que hagan fácil la aplicación de estos modelos en el aula. No podemos pretender que un profesor atienda a treinta alumnos en el aula en su diversidad, se forme a la última en cuestiones de competencias básicas, conozca los principales instrumentos digitales y no digitales (tanto programas como dispositivos) y encima que elabore sus propios materiales novedosos y publique en un blog su práctica para que el resto de la comunidad educativa la conozca. Y todo esto en los tiempos que corren de recortes en presupuestos y en sueldos y en aumento de horas de clase.

Resulta imprescindible ante este panorama el papel de la biblioteca escolar y la administración debería comenzar por realizar un verdadero plan de acción que lleve a los responsables de estas bibliotecas a estar suficientemente preparados en todo lo referente a fomento de la lectura, formación de usuarios y trabajo en las competencias. Sólo con una biblioteca que actúe como coordinadora de este tipo de proyectos y que disponga de los materiales e instrumentos necesarios podremos comenzar a realizar ese cambio que tanto necesita nuestro sistema. Si esto no ocurre así pensaremos que la administración sólo quiere, como casi siempre, aumentar el número de aprobados nivelando por abajo sin tener en cuenta la calidad de la enseñanza que los centros deben impartir.

En definitiva, la competencia informacional no es sólo competencia digital sino que incluye todo tipo de comunicación. La competencia informacional se complementa con otras competencias hasta llegar a fomentar la de aprender a aprender. Pero no podemos simplificar esta competencia como una utilización de herramientas TIC. El trabajo por competencias sólo es posible si trabajamos desde el concepto de desarrollo de proyectos transversales que use los conocimientos como modo de logar los objetivos marcados por nuestras competencias. Debemos diseñar modelos progresivos en el grado de autonomía del alumno que le permitan, tanto desde lo individual o el trabajo en grupo, localizar la información, manejarla y transmitirla de modo de incida en el propio pensamiento del alumno para que él mismo sea capaz de generar sus propias ideas a partir de lo desarrollado para poder así completar el proceso de aprendizaje.

Os dejo una presentación que es la estructuración de la competencia informacional según capacidades, habilidades, destrezas e indicadores de destrezas por el modelo de 3 fases que nos presenta el artículo citado. formacional. Modelo 3-3-3 on Prezi

Evolución de mi actividad como docente


Después de más de veinte años de trabajo en esto de dar clase y enseñar creo poder decir que he sacado algunas conclusiones que me gustaría compartir con todos los que leen este espacio. Lo primero que me sorprende es que una parte importante de estas reflexiones son fruto de los últimos tiempos frente a una actividad que se había mantenido más o menos estática a lo largo de muchos años. Es ahora, a partir de reciente incorporación a esto del mundo 2.0, cuando he comenzado a reflexionar sobre mi actividad en el aula y también a cambiar radicalmente mi forma de trabajar y mi forma de plantear mi papel en el proceso de aprendizaje de mis alumnos.

Mi inmersión en la aplicación de la tecnología a mi trabajo comenzó desde mis primeras clases: ya en el año 1989 disponía de mi primer ordenador con el que comencé a digitalizar mis apuntes y mis exámenes, llevaba el control de faltas de mis clases con un programita elaborado por mí en DBaseIII y también lo usaba para jugar en mis ratos de ocio. En esta etapa la tecnología representaba para mí una forma de agilizar mi trabajo pero no tuvo ninguna repercusión real en mi forma de dar clase.

El siguiente paso fue el uso de internet. Este me permitió llegar a tiendas on-line antes imposibles de alcanzar, pude contactar con amigos y compañeros lejanos espacialmente o conocer nueva gente por medio de los servicios de mensajería instantanea y los chat. En este punto sí que comencé a aplicar la tecnología en el aula al permitir a mis alumnos contactar conmigo por medio de estos tipos de mensajes o por correo electrónico. A pesar de este pequeño cambio mi trabajo en el aula continuó siendo igual basado en la transmisión de unos conocimientos y en la resolución de los problemas que los alumnos me planteaban. He de reconocer que siempre fue mi intención en clase la de organizar y orientar el trabajo de mis alumnos más que la transmisión directa de conocimientos pero también es cierto que al final del proceso la evaluación cuantitativa imponía su tiranía y tenía que acabar exigiendo unos contenidos mínimos mediante unos instrumentos de evaluación bastante estandarizados, los exámenes de siempre. Para un profesor de latín y griego esta faceta es más fácil ya que la traducción de textos representa un sistema estupendo para trabajar por proyectos basados en las competencias de los alumnos adquiridas por medio de las actividades desarrolladas en el aula (aunque esto es algo que comprendí bastante tiempo después).

Después llegaron los medios audiovisuales y pude usar un portátil. Esto si supuso ya una diferencia evidente en los contenidos trabajados en el aula tanto en la forma como en el fondo. El gran paso fue el dejar de depender de un libro de texto de referencia para poder comenzar a usar materiales propios o los generados por otros a los que tenía acceso desde la red. Este proceso representó un paso importante en el modo de desarrollar las clases pero el proceso siguió siendo básicamente el mismo.

La gran revolución en mi trabajo ha supuesto la utilización en el aula de mi tablet pc conectado al cañón de clase y con conexión directa a internet. A continuación conseguí que mis alumnos pudieran disponer de su propio equipo en el aula para algunas clases y ya el cambio fue imparable. En los últimos cuatro años la evolución ha sido constante y he ido incorporando instrumentos y herramientas nuevas casi a diario.

Apareció en mi camino moodle y comencé a adaptar mis clases a su utilización: esto representaba permitir a los alumnos mucha mayor autonomía a la hora de organizar su trabajo. Yo preparaba los contenidos en función de los objetivos programados y los presentaba en la página para que ellos los seleccionaran y los trabajaran según sus propias necesidades e intereses. Mi papel en el aula pasó a ser el de organizador del trabajo y asesor en cuestiones de conexiones a internet o el de mostrar los caminos para llegar a obtener las respuestas que los alumnos demandaban.

Cuando ahora entro en el aula controlo la asistencia con mi ipad gracias a la aplicación idoceo, las faltas las paso en el tablet o en el propio ipad a plumier XXI. Los alumnos trabajan en el aula en moodle los contenidos que yo les he seleccionado previamente, realizan los cuestionarios o acceden a actividades de otras páginas mientras yo registro su trabajo en mi “ficha” personal y en una actividad off-line en moodle. Si el centro no tiene conexión a internet yo puedo usar la mía para cualquier explicación o aclaración que se plantee sobre el trabajo en el aula. Si tengo que usar cualquier archivo lo descargo desde mi drobox (allí tengo hasta los libros de texto digitalizados) o los imprimo directamente en la impresora en red de la sala de profesores conectada a mi portátil. Los alumnos pueden relacionarse directamente entre ellos y conmigo por medio de whasapp en su grupo creado para clase y siempre que sea para cuestiones de trabajo, también algunos disponen de twitter para interrelacionarse. El correo electrónico me permite tener información instantánea sobre las actividades que realizan los alumnos y también lo que me llega de todo tipo de informaciones (si algo me interesa mucho me lo envío a evernote para consultarlo después tranquilamente en casa). Si el trabajo en el aula me lo permite uso ese tiempo en buscar contenidos y actividades que puedan ser utilizados por mis alumnos en el aula, procuro contactar con los autores de dichos contenidos y establezco colaboraciones con ellos para complementar nuestros trabajos. Por supuesto utilizo las redes sociales para encontrar contenidos, difundir los que produzco y contactar con la gente que me interesa y a los que les puede interesar mi trabajo.

Algo he aprendido de todo este proceso: la tecnología no sirve para nada si no va apoyada en una reflexión profunda sobre el modo de trabajar en el aula que nos lleve a un cambio radical en nuestra metodología. Este cambio debe partir de la definición de nuestro papel como docentes consistente en ser conductores de procesos, selectores de procedimientos, animadores de trabajo tanto individual como colectivo y coevaluadores de todo el mecanismo. Este cambio ha sido posible gracias a la tecnología no como uso directo en el aula sino a partir de la aplicación de muchas de esas herramientas en mi vida cotidiana como medio facilitador de mi trabajo como profesor. A partir de ese uso ha sido cuando he podido sacar verdadero rendimiento de todos esos instrumentos en el aula.

No soy un defensor de la utilización de las TIC en el aula por simple moda. Siempre aconsejo a mis compañeros que usen una herramienta si esta les va a facilitar su trabajo personal en lugar de complicarlo teniendo que aprender nuevos procesos que suponen mucho más esfuerzo que hacer las cosas como siempre: yo siempre lo hago así. El paso de simple usuario de tecnología a su aplicación en el aula debe implicar una reflexión de nuestro papel como docentes y para ello siempre viene muy bien estar al tanto de lo que se va escribiendo y diciendo por ahí. Para mí es muy importante la recopilación de contenidos que realizo en este blog o por medio de scoop.it ya que me permite conocer muchas cosas pero, sobre todo, reflexiones sobre lo que es la enseñanza y lo que debería ser.

Este proceso es un punto sin retorno que nos llevará a dejar de ser docentes del siglo XX trabajando métodos del siglo XIX para alumnos que necesitan aprender en el siglo XXI. Mis reflexiones parten del trabajo de gente como Jordi Adell o muchos otros a los que leo, sigo y escucho cada vez que me llega algo suyo a mis manos, ellos pueden explicar mucho mejor que yo todos esos procesos.

Ver vídeo sobre ALFIN

 

Usando Scoop.it


Una de las últimas herramientas que se han incorporado a mi actividad ha sido scoop.it para la recopilación y análisis de información. Hace tiempo que son muchos los enlaces que recibo y analizo de gran cantidad de blogs a los que sigo y de la información que va apareciendo en la red sobre los temas que me interesan. Hasta ahora he manejado toda esa información mediante alertas de correo y siguiendo esos blogs. En ambos casos acababan saturando mi correo hasta el punto de que cuando regresé de unos días de vacaciones acumulaba más de 1000 correos en mis cuentas.

Esta situación se produce porque tengo la manía de revisar todo lo que pasa por mis manos, nunca retwiteo un enlace o lo publicito en mi blog si no lo he leído previamente y me ha interesado lo suficiente hasta creer puede interesar a otros compañeros. Había visto desde hace bastante la herramienta scoop.it aunque no me animaba a usarla porque me parecía algo complicada.

Uno de los puntos en contra es que está en inglés y eso me suele echar siempre para atrás. Finalmente, después de revisar con detenimiento los espacios creados por Bibliotecas Escolares Argentinas así como algunos otros espacios similares y tras detectar la cantidad de movimiento en la red que genera, me lancé a crear una cuenta y a intentar entender su funcionamiento.

En realidad es bastante sencillo en su uso: creas una cuenta y puedes formar distintos temas: se trata de establecer unos criterios de búsqueda a través de unas palabras clave que seleccionarán los contenidos que incluyen dichas palabras. Así puedes revisar tranquilamente los contenidos seleccionados cuando tienes un rato libre y así marcar lo que verdaderamente te interesa. De cada tema se crea una web en la que aparecen automáticamente tus enlaces seleccionados en un formato de ventanas bastante atractivo y visual desde las que se acceden directamente a los contenidos. Estas ventanas puedes después reorganizarlas, señalar favoritos o introducir entradas sobre el contenido.

Otra de las grandes ventajas de su uso es que puedes instalarlo como aplicación en chrome y como bookmarklet. Esta opción permite enviar directamente desde el propio navegador la dirección que estés viendo en ese momento a tu página de scoop.it y puedes usarlo como un recopilador de contenidos interesantes personalmente y para compartir con tus lectores.

Pero la gran ventaja de scoop.it es su conectividad con todas las redes sociales. Puedes configurar tu cuenta para estar conectado con facebook, twitter, tumblr, linkedin y wordpress de modo que cada vez que señalas un enlace para tu página de scoop.it automáticamente te permite seleccionar si quieres publicitarla en cualquiera de tus cuentas. Especialmente interesante es la posibilidad de crear tu propia entrada en tu blog desde el contenido de scoop.it tal y como yo ya he realizado en alguna ocasión o como aparece en el blog de Bibliotecas Escolares Argentinas.

En definitiva, un seleccionador de contenidos que te interesan que te genera un espacio web en el que tenerlos recopilados así como la posibilidad de enlazarlos en tus redes sociales y también poder usarlo como apliación en tu navegador para guardar páginas interesantes. Una herramienta muy interesante por lo sencilla, útil y visual. Estupenda como herramienta para la alfabetización informacional y con muchas utilidades para usar en clase.

Os dejo enlace a esta entrada que creo complementa perfectamente lo que he intentado exponer con un tutorial bastante sencillo sobre cómo fuciona scoop.it. En marcha con las tic.

El día que me echaron de la biblioteca


En estos días se cumplen cuatro años desde que fui expulsado de la gestión de la biblioteca escolar de mi centro. La directora de entonces consideró que su cargo implicaba algo más que la organización más eficiente para los recursos de un centro educativo y pensó que un colectivo como este se puede “gobernar” en lugar de organizar teniendo en cuenta como prioridad los derechos de los alumnos y los profesores a aprender y enseñar en las mejores condiciones posibles.

Si recuerdo este episodio ahora es para que sirva como ejemplo sobre la importancia que tiene para el buen funcionamiento de un centro la implicación (más que la colaboración) de un equipo directivo. Eso y la necesidad de entender que organizar el trabajo de otros significa algo más que mandar y tomar decisiones, se trata de saber elegir a las personas más capacitadas y preparadas y delegar en éstas las funciones.

La dirección en ese momento no entendió el concepto de una biblioteca escolar como CREA, para ellos la biblioteca era sólo un espacio en el que guardar libros, y alumnos. No entendían lo que se proponía de coordinación en la adquisición de materiales, de invertir en fondos documentales, de diversificar el acceso a la información y de actuar en la alfabetización informacional. No entendían la importancia de adecuar el mobiliario a las utilidades de la biblioteca. En definitiva, no entendían el concepto de biblioteca escolar que se defiende hoy en día y además no confiaban en el trabajo y la preparación de los que estábamos proponiendo ese concepto de biblioteca porque estábamos formados. El sistema les permitió imponer su criterio sobre la lógica y la formación.

Nuestra biblioteca escolar había logrado juntar a un equipo de colaboradores que organizaron los fondos, los modernizaron y los hicieron accesibles a toda la comunidad educativa. Se desarrolló un plan general de gestión y uso de la biblioteca que incluía un procedimiento de adquisición de documentos coordinado por el responsable de la biblioteca para todo el centro. Se logró una modernización de fondos y se adquirieron equipos informáticos nuevos para ponerlos a disposición de alumnos y profesores. Se hizo accesible a toda la comunidad educativa la prensa diaria y diversas revistas temáticas. Se creó un grupo de alumnos colaboradores que se implicaban en la organización de actividades y recursos. Se fomentó la lectura alcanzando niveles de préstamos de más de 200 semanales. Se pusieron a disposición del alumnado casi cien puestos de trabajo y de lectura para clases y para recreos. La biblioteca desarrolló un plan de actividades que pretendía traer escritores y se organizaron algunas ferias del libro en la que la colaboración con libreros y distribuidores permitió poner al alcance de los alumnos gran cantidad de material accesible a sus bolsillos y atractivo a sus intereses.

Para llegar a todo eso tuvimos que leer mucha documentación, hacer cursos de formación y, sobre todo, estar al tanto de todo lo que se iba publicando sobre bibliotecas gracias a la ayuda que nos aportaba manejar la información desde espacios como este blog que es el resultado de todo aquel trabajo.

Durante los años que trabajamos en la biblioteca se realizaron varios rincones temáticos de lecturas, se llevó una web informativa de las actividades, se creó un club de lectores con el soporte de un blog, se formó un grupo de alumnos y profesores para participar en el concurso de periodismo de El País. La señalización de la biblioteca se adaptó a las normas generales de la CDU y se puso el OPAC disponible en la web. Se crearon unas normas de uso de la biblioteca y diferentes guías de lecturas. Se estaban poniendo en marcha unas maletas de lecturas para usar en guardias y en horas como atención educativa. Se comenzó a trabajar en el tema de las bibliotecas de aula y de bibliotecas de departamentos.

Uno de los objetivos básicos del equipo fue el de iniciar la migración desde el papel a lo digital y se comenzó a invertir en equipos informáticos y audiovisuales. En definitiva, se pasó de una sala cerrada y llena de polvo a la que los alumnos iban cuando estaban castigados a un lugar de lectura y ocio disponible para alumnos, profesores, ex-alumnos, padres y demás.

Cuando se produjo esa circunstancia la biblioteca proyectaba extender su colaboración a la biblioteca municipal y al ayuntamiento de la localidad para conseguir abrir el centro en horario de tarde. Se iba a presentar un proyecto sobre ALFIN en el que se pretendía integrar a toda la comunidad educativa para trabajar por competencias desde todos los niveles.

El final de ese curso supuso la dimisión del equipo directivo ante el error cometido pero no supuso un triunfo personal sino el fracaso para todos los usuarios que dejaron de recibir esos servicios a partir de entonces y mi fracaso personal después de muchos años dedicados a algo que había terminado sin completarse.

El año siguiente un nuevo equipo decidió continuar el camino del anterior y la organización de la biblioteca se basó en ser lugar de reposo de libros y alumnos (unos y otros más inertes que dinámicos, la verdad). Se decidió que la gestión de la biblioteca fuera llevada por personas que no tenían la formación necesaria para llevar adelante el proyecto de los años anteriores y sin tener en cuenta el trabajo desarrollado ya. Cada vez que paso por la puerta de la biblioteca se me eriza la piel al ver lo que podría ser y lo que es y entonces recuerdo la máxima de que esto de las bibliotecas escolares no puede ser la batalla de unos pocos sino la guerra conjunta y al unísono de padres, alumnos, profesores, equipos directivos y de apoyo institucional. Estos días lo recuerdo especialmente cuando veo las experiencias de centros en Chile y Argentina, así como en otros muchos lugares de América. Veo que en estos lugares los proyectos parten de un programa nacional en el que se apoya el concepto de biblioteca como motor principal del desarrollo de los centros educativos de todos los niveles. Veo esos proyectos y echo de menos un esfuerzo similar en nuestro país en el que cada comunidad hace la guerra por su cuenta, en el que se permite que los intereses personales de un responsable queden por encima de los derechos de la comunidad educativa.

Esa expulsión supuso para mí tener tiempo para dedicarme a otras cosas, como la creación de este blog. Ahora no soy responsable de ninguna biblioteca escolar pero sigo más en contacto que nunca con este mundo de la lectura y de la formación que me apasiona. Por eso no es una coincidencia que en este espacio se hable de bibliotecas y de enseñanza, porque son dos caras de la misma moneda y se complementan a la perfección.  Ojalá algún día veamos ese proyecto impulsado también en España, será el signo de que la educación importa a nuestros gobernantes y de que nos preocupa el futuro de nuestros jóvenes.

Yo ahora voy a preparar algunos enlaces con actividades de ortografía para que mis alumnos los lleven adelante en la clase de mañana, quizás dé la clase en la biblioteca del centro y así pueda aprovecharla mejor porque no me dejan organizarla pero, al menos, sí puedo usarla como espacio de enseñanza-aprendizaje.

El incio de un nuevo curso


Somos muchos los que en estos días iniciamos la andadura de un nuevo curso escolar con más o menos ilusión. Entre las muchas labores que llevamos realizando en estos días está la organización y planificación de todo el trabajo que tendremos que hacer en los próximos meses.

Son días de elaboración de programaciones, de preparación de pruebas iniciales o de diarios y fichas de seguimiento de los alumnos. Se trata de unos momentos muy importantes ya que de una buena planificación inicial puede depender el funcionamiento de nuestras clases y un mejor aprovechamiento por parte de los alumnos.

En los últimos años todos estos procesos han ido cambiando mucho desde la aparición de los ordenadores y la digitalización de los documentos. Se ha pasado del profesor de la libreta de notas y el libro de texto a que todo el mundo tenga su portátil con el que llevar faltas, fichas de alumnos y realizar programaciones. Para muchos profesores es algo habitual preparar una parte importante de su trabajo con contenidos que se obtienen de enciclopedias digitales o de vídeos en la red. Existen multitud de blogs y páginas de compañeros que ponen a nuestro alcance de modo muy fácil gran cantidad de contenidos con los que enriquecemos nuestra labor cotidiana.

Son muchos los recursos existentes a nuestra disposición y en esta entrada pretendo mostrar algunos de ellos para tenerlos disponibles. No se trata de una guía exhaustiva de materiales sino una descripción de algunos de los que yo uso en mi trabajo diario.

Dropbox. Sistema de almacenamiento de información en la red. Es ideal para no tener que ir dependiendo de un dispositivo de memoria ya que puedes acceder a los contenidos que subas desde cualquier acceso a internet. Ideal para usar fotos o documentos de texto desde el smartphone a la tablet, el portátil o el ordenador de sobremesa. También es ideal para usar documentos y poderlos compartir con tus alumnos o entre los compañeros de un centro, de un departamento o de un curso. Basta con tener una cuenta de correo electrónico y te ofrecerá acceso gratuito a un mínimo de dos gigas.

Moodle. Yo lo uso para casi todo aunque sólo como recurso para ofrecer materiales a los alumnos y realizar tareas ya es muy útil. Un sustituto ideal para aquellos que siguen dando “fotocopias de apoyo” a sus alumnos para completar los contenidos de sus clases.

Pero moodle es mucho más que un lugar para subir contenidos. Un curso de moodle permite realizar actividades a los alumnos de modo individual o en grupo. Puedes usar los foros para intercambio de información entre todos los usuarios y llevar una evaluación en la que la que los alumnos conocen al momento las notas y también una explicación de cómo se han aplicado los criterios de evaluación y calificación. Moodle permite la realización de cuestionarios muy variados con la ventaja de que el alumno conoce el resultado, sus respuestas erróneas y cuáles son las correctas para así repasar los contenidos que lleva peor.

Factoría del tutor. Un espacio en el que podrás encontrar gran cantidad de recursos de gestión para el aula desde la realización de la programación hasta la relación con los alumnos y las familias. Es un espacio en el que, tras registrarte, entras en un mundo que pretende hacer más fácil todo el proceso burocrático de nuestra labor docente. También es interesante su seguimiento por redes sociales.

Wikispaces. Ideal para que los alumnos realicen trabajos en grupo. Tienes un control absoluto de lo que hace cada uno de ellos de forma individual por lo que facilita mucho la calificación de la actividad. También lo suelo usar para que los alumnos elaboren sus propios apuntes de clase y que luego yo uso como referencia para los cuestionarios de evaluación.

Blogs educativos. Yo prefiero el uso de wordpress frente a los demás aunque también cumplen una función similar blogger y los espacios ofrecidos por las propias páginas de comunidades, centros de profesores, etc. Es la herramienta ideal para enlazar todo tipo de recursos on-line disponibles para los alumnos dentro y fuera del aula. Al mismo tiempo es perfecta para los club de lectura y toda actividad en la que el alumno deba hacer una reflexión sobre los contenidos para posteriormente publicarla y hacerla visible a los demás.

Idoceo. Se trata de una app para ipad que sirve como blog de notas de alumnos. Es mi último descubrimiento y hasta ahora se comporta estupendamente gracias a disponer de diferentes herramientas para el seguimiento de la actividad diaria de los alumnos. Dispone de diario de clase, horarios, control de faltas e incluso te permite realizar un mapa de la ubicación de los alumnos en el aula. Puedes incluir fotos y diversos datos que facilitan la comunicación con ellos y con las familias. También realiza medias como hoja de cálculo y se puede conectar con dropbox para hacer copias de seguridad. Tiene una apariencia agradable y su manipulación es muy intuitiva.

Estas son algunas de las herramientas que estoy afilando estos días previos al inicio de clase. Por supuesto que hay muchas más y probablemente mejores. Yo pretendo ofrecer aquellas que a mí me funcionan bien, que son muy simples y sencillas. Como complemento aconsejo estar al tanto de todo lo que va saliendo con alertas de correo y lectores como el google reader. El suscribirse a blogs como este mismo o otros temáticos también nos suele acercar a lo último que va saliendo y todo eso se complementa con un buen uso en redes sociales del tipo facebook o twitter (@bibliotescolar) o algunas específicas para docentes como educacontic. Dejo también para otra entrada el uso educativo de flickr, instagram, pinterest, delicius, flipboard, linkedin, vimeo, moby viddy, slideshare, youtube, etc.